miércoles, 11 de febrero de 2009
Cada noche...
Una, dos, tres de la madrugada... Las canciones pasan y pasan y luego se repiten… Las cosas se ponen difíciles, veo todo color de hormiga, poco a poco mis amigos se desconectan del messenger y me voy quedando sola, no puedo dormir, mis pensamientos esfuman las pocas ganas de dormir que me quedan a estas alturas, salgo a echar un vistazo, quien esta y quien no. Mi padre y mi hermano duermen, y seguramente mi hermana este viendo una película con los ojos prácticamente a medio cerrar. Bajo, recorro la casa que conozco de memoria, regreso a la habitación con el mismo animo con el que la abandoné, vuelvo a poner la música, esta vez con el volumen un poco más bajo, ya no queda nadie, cierro los ojos y pienso, mis ojos se mantienen secos, recuerdo cosas que tal vez no deba recordar, cosas que me hacen daño, pero mis ojos siguen secos, la sonrisa ya no está mi cara, mi mente está tranquila, y sigue así, canto la canción por inercia, sin prestar atención a la letra… la voz de la cantante se hace presente en mi cabeza, pero aun así no me importa, lo espero a él, siento la necesidad de hablar con él. Saco los audífonos de mis oídos, la vos ya se tornó molesta, me desconcentra, no entiendo la canción, está en ingles. Siento su ausencia, la ultima vez que me hablo no se notaba interesado, sus palabras fueron cortantes, se habrá molestado por algo?, no lo creo, yo no hice nada, mi mente formula millones de preguntas, ninguna con su correspondiente respuesta, mi mente piensa, pero no piensa… las letras del teclado cada vez son mas difíciles de apretar sin que hagan ruido, vuelvo a poner los audífonos en mis oídos, la canción suena interesante para ahuyentar mis pensamientos tormentosos, pero no, aunque la canción esta en ingles, la entiendo, se lo que dice y no es totalmente tranquilizador, intento cambiar la canción, pero por algún motivo sobre natural, no se puede. Al parecer la vida se empeña en restregarme en la cara lo que no tengo, al que no tengo. Que ella cante exactamente lo que siento, no me deja totalmente tranquila, las teclas son imposibles de tocar sin que hagan ruido, tengo rabia y las aprieto fuertemente, ahora mi mente piensa, formula preguntas y canta al mismo tiempo, un revoltijo difícil de explicar… ahora entiendo cuando una amiga decía no estar segura de lo que sentía, tengo una especie de pena preocupante que me atormenta y no me deja dormir, la canción suena, “Por que cuando eres quinceañera y alguien te dice que te quiere vas a creerle”, como odio que sea verdad, no saben cuanto odio que sea verdad lo que dice, intento convencerme de que es mentira, algo en mí me dice que es verdad, Aparece, el estúpido bicho tarado que tenía que parecer para hacerlo todo peor, intento aplastarlo al pararse enfrente a la pantalla, pero fracaso en mi intento, ¡Genial! Ahora dormiría con un revoltijo en mi cabeza y con una picadura con la que probablemente no me sentiría a gusto, pero no es el caso; mi madre siempre dice: cierra la ventana que en la noche te van a picar los insectos; y como toda madre, tiene razón…Mi mente sigue pensando en él; aunque se haya distraído con el bicho; Mi corazón dice a gritos que es verdad que me quiere, pero es imposible, solo hemos hablado una vez… ¡Imposible! Me repito una y otra vez,y aun que se que es inútil; lo intento… Se que tiene razón al decir que me muestro totalmente indiferente, pero es que, que más quiere si de un día al otro me dice que le gusto, sin siquiera haberlo visto antes, y que luego me regale chocolates sin saber su nombre, y que un año después, me diga que le sigo gustando y me invite al cine, sin estar yo preparada, abusa; si, eso es lo que hace, nadie le ha dado permiso para llamar a mi hermano cuñado; o a mi padre suegro, un patudo eso es lo que es, aunque no niego que me encanta, me encanta que le diga a todos que le gusto, que no lo niega, me encanta, pero aun así es un patudo, me molesta que todos digan que mantenemos una relación cuando es totalmente falso, me gustaría pero el me pone en situaciones incomodas, demasiado a mi parecer, cuando me pregunta si le gusto, por ejemplo; Si le digo que si, se pasaría mil y un rollos, y si le digo que no, me da miedo que le haga daño, No he sido precisamente una niña buena con el; me arranque de él, y luego lo esquivé dejándolo en vergüenza delante de sus amigos; Pero sigue insistiendo en que me quiere… ya no sé, no quiero apresurarme a respuestas que aun no tienen su pregunta; prefiero dejarlo todo aquí, en donde todo es un puede ser, donde no somos amigos, pero nos hablamos, aquí donde no nos podemos hacer daño.
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